Fabiola Márquez
La titular de la Secretaría de Cultura, Karen Álvarez Villeda, hizo un llamado a garantizar que las cuotas y acciones afirmativas destinadas a la comunidad LGBT+ sean ocupadas realmente por personas pertenecientes a estos sectores históricamente discriminados y no por perfiles que únicamente se asuman como integrantes para acceder a candidaturas o espacios públicos.
Durante los Diálogos Circulares sobre representación política y derechos de la diversidad sexual, la funcionaria señaló que aún existen integrantes de la comunidad LGBTIQ+ que viven en contextos de violencia, discriminación y rechazo familiar o social, situación que en muchos casos les impide visibilizar abiertamente su orientación sexual o identidad de género.
“Hay personas de la comunidad LGBTIQ+ que, por su contexto, no pueden permitirse salir del clóset porque se exponen a situaciones de violencia”, se expresó durante el encuentro.
No obstante, se subrayó que quienes buscan ocupar cargos públicos mediante acciones afirmativas tienen una responsabilidad distinta, al representar espacios construidos precisamente para garantizar inclusión y representación política real.
En ese sentido, se sostuvo que las cuotas no deben ser utilizadas por personas ajenas a los grupos históricamente marginados, ya que ello desvirtúa el propósito de estas medidas de inclusión y representación.
Durante la participación también se mencionó que problemáticas similares han ocurrido con cuotas destinadas a comunidades indígenas, donde algunas personas se han asumido como integrantes de pueblos originarios sin pertenecer realmente a ellos.
“Eso no ocurre solamente con la comunidad LGBTIQ+, también pasa con las cuotas indígenas, donde hemos visto casos de personas que se asumen como parte de comunidades históricamente marginadas sin pertenecer a ellas”, señalaron.
Asimismo, se destacó que la sociedad tiene la capacidad de exigir congruencia y transparencia a quienes acceden a cargos públicos mediante mecanismos de representación.
En el mensaje también se señaló que, en casos de diputaciones o senadurías obtenidas a través de cuotas de diversidad sexual, quienes ocupen estos espacios deberían mantener una postura visible y comprometida con las causas de la comunidad.
Las autoridades y representantes coincidieron en que la presencia de funcionarios públicos abiertamente LGBT+ permite generar referentes positivos para otras personas de la diversidad sexual interesadas en participar en la vida pública y política del país.
Durante el diálogo también se recordó la figura de Jesús Ociel Baena Saucedo, conocido públicamente como “Le Magistrade”, cuya muerte generó pronunciamientos nacionales relacionados con violencia y discursos de odio.
“Ver a personas de la comunidad ocupando espacios públicos nos permite imaginar que la política también es un territorio que nos pertenece”, se expresó.
Finalmente, se anunció la intención de trabajar de manera conjunta con distintas oficinas gubernamentales para construir una base de datos de funcionarios y ciudadanos pertenecientes a la comunidad LGBT+ que estén visibilizados públicamente y que, en un futuro, puedan participar en procesos electorales o integrarse a espacios dentro de la administración estatal.












