El secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubón, instó a actuar con “prudencia” y “sangre fría” tras la reciente decisión de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (Estados Unidos) de declarar ilegales varios de los aranceles globales impuestos por el presidente de Donald Trump durante su administración, y en paralelo con el anuncio de nuevas tarifas.
Ebrard advirtió que México evaluará con calma el impacto de las medidas antes de determinar cualquier respuesta oficial. La Corte estadounidense consideró que el uso de ciertas leyes para imponer aranceles amplios excedió los poderes del Ejecutivo federal, lo que llevó a anular esos gravámenes.
En respuesta casi inmediata, Trump anunció su intención de imponer un arancel global del 10 % a las importaciones bajo otras disposiciones legales, lo que mantiene la incertidumbre en materia de comercio internacional.
Ante este panorama, Ebrard señaló que el gobierno mexicano aún no tiene claridad completa sobre la aplicación y alcance del nuevo gravamen, por lo que primero se revisará con detalle para comprender si podría afectar significativamente la economía nacional o el flujo comercial entre los países.
Asimismo, el funcionario confirmó que viajará a Washington la próxima semana para sostener reuniones con contrapartes y obtener una imagen más precisa de la situación.
El llamado a la cautela también se enmarca en la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), que se prevé favorecerá la estabilidad comercial en la región.
Ebrard enfatizó que la integración económica y el alto volumen de intercambio bilateral —donde México es uno de los principales socios comerciales de Estados Unidos— son factores que podrían amortiguar el impacto de cualquier ajuste arancelario si se negocian medidas adecuadas.












