Lizeth Cuahutle
La próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) será un factor determinante para el desempeño económico de Tlaxcala durante el cierre de 2026, debido a la estrecha relación que mantiene la industria instalada en la entidad con las cadenas de suministro de Norteamérica.
El estado concentra una importante actividad manufacturera vinculada a los sectores automotriz, metalmecánico, textil, químico y de autopartes, industrias que dependen tanto de la importación de insumos como de la exportación de productos hacia Estados Unidos, principal socio comercial de México.
La incertidumbre sobre el futuro del acuerdo comercial cobró relevancia luego de que autoridades estadounidenses señalaran que la revisión del T-MEC estará sujeta al cumplimiento de diversos compromisos por parte de México, entre ellos temas relacionados con reglas de origen, seguridad fronteriza, disposiciones laborales y otros mecanismos de cooperación bilateral.
Para Tlaxcala, donde la manufactura representa uno de los principales motores de la economía estatal, cualquier modificación al tratado podría reflejarse en los costos de producción, las cadenas de suministro y la atracción de nuevas inversiones.
De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), las actividades manufactureras aportan cerca del 30% del Producto Interno Bruto estatal posicionándose como el sector económico de mayor peso en la entidad.
Además, miles de empleos dependen de empresas proveedoras de las industrias automotriz y de autopartes establecidas en la región centro del país.La ubicación geográfica de Tlaxcala también ha favorecido su integración a los corredores industriales del centro de México, con empresas que abastecen plantas ensambladoras instaladas en Puebla, Estado de México, Hidalgo, Guanajuato y San Luis Potosí, cuya producción tiene como destino principal el mercado estadounidense.
En este contexto, la estabilidad del tipo de cambio ha permitido que empresas que importan maquinaria, equipo industrial, componentes electrónicos y materias primas mantengan costos relativamente estables durante los últimos meses.
Sin embargo, especialistas señalan que el comportamiento del dólar continuará estrechamente ligado al desarrollo de las negociaciones comerciales entre México y Estados Unidos.
De acuerdo con el Banco de México, el tipo de cambio se ha mantenido alrededor de 17.39 pesos por dólar, situación que ha contribuido a reducir la presión sobre los costos de importación.
No obstante, el banco central también ajustó recientemente su expectativa de crecimiento económico nacional para 2026 a 1.1%, al considerar que la incertidumbre comercial continúa afectando las decisiones de inversión.La relevancia del mercado estadounidense para la economía local es significativa.
A nivel nacional, 8de cada 10 dólares que México obtiene por exportaciones provienen de ventas hacia Estados Unidos, por lo que cualquier ajuste al T-MEC tendría repercusiones en entidades con fuerte vocación manufacturera, como Tlaxcala.
Organismos empresariales han señalado que la estabilidad en las reglas comerciales es un elemento clave para mantener la competitividad del estado y dar certeza a las empresas que operan en la entidad, particularmente aquellas vinculadas con la proveeduría industrial y la exportación.
En los próximos meses, el desarrollo de las mesas de negociación entre ambos países será seguido de cerca por el sector productivo tlaxcalteca, debido a que de los acuerdos que se alcancen dependerá, en buena medida, el comportamiento de la inversión, la actividad industrial y el empleo en uno de los sectores que más aporta a la economía estatal.













