Fabiola Márquez
La diputada local Sandra Guadalupe Aguilar Vega ya comienza a figurar dentro de las piezas políticas que buscan acomodarse rumbo al proceso electoral de 2027, particularmente en Apizaco, donde su nombre es mencionado como una posible aspirante a la presidencia municipal; sin embargo, su eventual proyecto político avanza en medio de cuestionamientos por su trabajo legislativo, presuntos privilegios familiares y conflictos al interior del PRI.
Aunque públicamente no ha confirmado sus aspiraciones, actores políticos locales aseguran que la legisladora ha intensificado su presencia en eventos públicos y actividades en Apizaco, municipio considerado uno de los más importantes electoralmente en Tlaxcala. Su acercamiento con estructuras priistas y operadores políticos también ha comenzado a generar lecturas sobre una eventual construcción de candidatura.
No obstante, el crecimiento político de Sandra Aguilar no ha estado acompañado de resultados legislativos que la respalden ampliamente. Desde su llegada al Congreso local, primero bajo las siglas de Movimiento Ciudadano y posteriormente integrada al PRI, la diputada ha mantenido un perfil que para diversos sectores ha pasado desapercibido dentro de la LXV Legislatura.
Actualmente preside la Comisión de Asuntos Municipales, una comisión considerada estratégica debido a la relación directa con los ayuntamientos y los problemas administrativos, financieros y de gobernabilidad que enfrentan los municipios de Tlaxcala. Sin embargo, legisladores, trabajadores del Congreso y actores políticos consultados consideran que durante su gestión no se han impulsado iniciativas de alto impacto ni reformas relevantes que hayan marcado diferencia dentro del Poder Legislativo.
Incluso, al interior del Congreso existe la percepción de que la comisión se ha mantenido prácticamente sin protagonismo político, pese a que en distintos municipios persisten problemáticas relacionadas con seguridad, servicios públicos, deuda, transparencia y conflictos políticos internos que pudieron haberse convertido en temas prioritarios desde ese espacio legislativo.
A ello se suma el señalamiento sobre la participación cercana de una de sus hijas dentro de sus actividades políticas y laborales, situación que ha generado inconformidad y comentarios entre trabajadores y actores del ámbito legislativo, quienes cuestionan si existe algún tipo de relación contractual o presencia dentro de la nómina del Congreso del Estado.
Aunque hasta ahora no existe una postura oficial ni documentos públicos que confirmen que su hija ocupe formalmente un cargo, el tema ha comenzado a alimentar críticas sobre posibles prácticas de favoritismo y nepotismo, particularmente en un contexto donde el discurso público de distintas fuerzas políticas ha insistido en combatir privilegios dentro de las instituciones.
Además de los cuestionamientos internos, Sandra Aguilar también enfrenta versiones sobre una relación política fracturada con el ex dirigente priista Enrique Padilla Sánchez, personaje con influencia histórica dentro del PRI tlaxcalteca. De acuerdo con versiones al interior del partido, las diferencias entre ambos responderían a disputas por espacios de control político y por el acomodo de grupos rumbo a las próximas definiciones electorales.
La tensión no sería menor, pues Apizaco representa uno de los municipios con mayor peso político y económico en Tlaxcala, por lo que distintos grupos partidistas ya comenzaron a moverse para posicionar perfiles rumbo a la contienda municipal.
Otro de los aspectos que ha generado críticas es el cambio de partido de Sandra Aguilar. Su llegada al Congreso ocurrió bajo las siglas de Movimiento Ciudadano; sin embargo, posteriormente decidió incorporarse al PRI, decisión que para algunos sectores políticos evidenció un movimiento estratégico más relacionado con intereses electorales que con afinidad ideológica.
Dicha transición también provocó cuestionamientos sobre congruencia política y lealtad partidista, especialmente porque durante los últimos años varios actores locales han cambiado de instituto político en busca de mejores condiciones rumbo a futuras candidaturas.
Pese a los señalamientos, Sandra Aguilar continúa fortaleciendo relaciones políticas y presencia pública en Apizaco, municipio donde ya comienza la disputa anticipada entre distintos grupos que buscan posicionarse de cara a 2027.
Sin embargo, mientras intenta consolidar una eventual candidatura, la legisladora deberá enfrentar no solo la competencia interna dentro del PRI, sino también las críticas sobre su desempeño legislativo, la falta de resultados visibles desde su comisión y los señalamientos que comienzan a rodear su estructura política y familiar.











