La pluma y el trazo también hacen periodismo. En El Periódico de Tlaxcala, los moneros son la conciencia visual de nuestro tiempo: observan, cuestionan y resumen en una imagen lo que muchos no se atreven a decir con palabras.
El cartón político, herencia viva del periodismo mexicano, combina humor, ironía y reflexión para desnudar las contradicciones del poder y de la sociedad.
Cada ilustración es una editorial en sí misma: un golpe de tinta que provoca, incomoda y hace pensar.
Aquí, la caricatura no es un adorno: es crítica, es arte y es memoria. Porque en tiempos de ruido, una imagen bien trazada puede decir más que mil discursos.