📰 La ciberseguridad mexicana volvió a ser noticia… aunque no precisamente por sus avances.
Un grupo de científicos estadounidenses logró acceder a información sensible del Gobierno de México con nada más que una antena parabólica y una tarjeta de televisión.
Sí, así de simple. Ni firewalls, ni cifrados de última generación, ni protocolos militares: bastó un aparato que se vende en línea por menos de lo que cuesta una comida corrida.
El cartón editorial de El Periódico de Tlaxcala lo resume con ironía:
un funcionario confundido sostiene un cable desconectado y pregunta si ya intentaron “reiniciar el módem”, mientras en una vieja pantalla aparecen documentos marcados como “Datos Sensibles — Gobierno de México”.
El candado de la “seguridad nacional” está roto, y la bandera ondea pixelada, como si el país transmitiera su propia vulnerabilidad en señal abierta.
Porque cuando la información confidencial se guarda sin contraseña, la verdadera pregunta no es quién la robó…
sino quién la dejó así.











