Lizeth Cuahutle
Las remesas continúan siendo uno de los principales motores económicos para miles de familias tlaxcaltecas, incluso en un escenario marcado por el endurecimiento de las políticas migratorias en Estados Unidos y la incertidumbre que enfrentan los trabajadores mexicanos en ese país.
De acuerdo con datos del Banco de México (Banxico), durante mayo de 2026 el país recibió 5,611 millones de dólares por concepto de remesas, lo que representó un crecimiento anual de 3.8% entre enero y mayo, el ingreso acumulado ascendió a 26,750 millones de dólares, cifra superior a la registrada en el mismo periodo de 2025.
En Tlaxcala, estos recursos benefician principalmente a municipios con alta tradición migrante como Nanacamilpa, Calpulalpan, Huamantla, Tlaxco, Ixtacuixtla, Zacatelco, Chiautempan y Apizaco, donde miles de hogares dependen, en mayor o menor medida, del dinero enviado por familiares que trabajan en Estados Unidos.
Según Banxico, más del 99% de las remesas llegan mediante transferencias electrónicas, mientras que el monto promedio por envío supera los 400 dólares, reflejando el esfuerzo de los migrantes por mantener el apoyo económico a sus familias.
El flujo de dinero cobra especial relevancia ante las recientes redadas migratorias y el reforzamiento de operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), que han incrementado la preocupación entre las comunidades migrantes y sus familias.













