La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseguró que las recientes variaciones en el tipo de cambio no representan un riesgo para la economía nacional, al considerar que se trata de movimientos normales dentro de un contexto global complejo.
La mandataria subrayó que el comportamiento del peso responde principalmente a factores internacionales y no a decisiones internas de política económica.
En ese sentido, explicó que la volatilidad cambiaria está vinculada a condiciones externas como tensiones geopolíticas y fluctuaciones en los mercados financieros, donde diversas monedas han experimentado presiones similares.
Reiteró que, pese a este entorno, la economía mexicana mantiene fundamentos sólidos y estabilidad macroeconómica.
Respecto al incremento en los precios de los combustibles, la jefa del Ejecutivo señaló que este fenómeno también obedece a factores internacionales, particularmente al alza en los precios del petróleo a nivel global.
Este encarecimiento, explicó, impacta directamente en los costos de energéticos que se comercializan en el país.
Finalmente, Sheinbaum enfatizó que su gobierno continuará aplicando medidas para contener los efectos inflacionarios y proteger el poder adquisitivo de la población, en un escenario donde la economía mundial sigue enfrentando incertidumbre.
Añadió que se mantendrá el monitoreo constante de los mercados para tomar decisiones oportunas en caso de ser necesario.













