Dicen que Tlaxcala es “un estado seguro”. Lo dicen los espectaculares, los anuncios oficiales, los discursos y las gráficas con flechas hacia arriba que solo existen en las conferencias de prensa.
Pero basta caminar dos calles fuera del Centro Histórico para entender que la seguridad en Tlaxcala es más un slogan que una experiencia real.
Mi cartón de hoy nace precisamente de esa contradicción: un espectacular gigantesco que asegura que todo está bien… mientras, justo debajo, asaltan un negocio sin que nadie —literalmente nadie— lo note.
La Tlaxcala de la propaganda
En los últimos meses, la imagen de Tlaxcala se ha llenado de mensajes triunfalistas:
“Tlaxcala seguro.”
“Tlaxcala blindado.”
“Tlaxcala en paz.”
Son frases bien diseñadas. Limpias. Brillantes.
Frases hechas para verse bonitas en panorámicos, spots y redes institucionales.
Pero la ciudadanía vive otra cosa: robos a negocio, cristalazos, asaltos a transporte y colonias sin vigilancia.
La brecha entre la Tlaxcala que se presume y la Tlaxcala que se vive es tan grande que se volvió inspiración perfecta para sátira gráfica.
En el cartón, un policía observa el espectacular que dice “Tlaxcala: Estado seguro” con orgullo, completamente ajeno al asalto detrás de él. Y su frase —dolorosa y divertida al mismo tiempo— resume el problema:
“Pues aquí dice que sí.”
La Tlaxcala de a pie
Los datos lo confirman: según la INEGI, en 2023 la tasa de prevalencia delictiva en Tlaxcala fue de 23 025 víctimas por cada 100 000 habitantes, una reducción respecto a 2022 (27 115).
Sin embargo, aunque los indicadores parecen mejorar, la percepción ciudadana sigue registrando niveles elevados de inseguridad: en el tercer trimestre de 2024, el 58.6 % de los mexicanos consideró peligrosa la ciudad donde vive.
En el estado de Tlaxcala específicamente, de julio a septiembre de 2024, el 72.9 % de los residentes dijo haber observado conductas delictivas como consumo de alcohol en la calle (72.9%), robos o asaltos (58.2%) y disparos con armas (42.7%).
La seguridad que funciona en Tlaxcala es la que construye la gente, no la que presume el gobierno.
El contraste eterno: anuncios perfectos, calles en crisis
En la capital y varios municipios del estado, el discurso oficial presume reducción de delitos. Pero la realidad que observan los ciudadanos es otra:
Negocios asaltados en plena luz del día.
Cámaras de videovigilancia que no graban.
Patrullas estacionadas sin llantas.
Operativos que llegan tarde.
Llamadas al 911 que tardan o no conectan.
Sí, las cifras pueden mostrar mejora. Pero cuando la percepción ciudadana sigue siendo mayoritaria —y los hechos hablan distinto— se revela lo que muchos esperan: la seguridad en Tlaxcala se convirtió en una obra de teatro donde el escenario está impecable, pero el público vive el caos detrás del telón.
Entre narrativa y necesidad
La pregunta que todos hacen, pero pocos quieren responder, es simple:
¿Para quién es segura Tlaxcala?
¿Para el ciudadano o para la campaña?
Porque mientras el gobierno pinta un panorama rosado, los comerciantes cerraron más temprano, los transportistas colocaron láminas protectoras y los vecinos organizan chats de WhatsApp para avisarse entre ellos cuando ven algo raro.
La seguridad en Tlaxcala necesita más que una frase en un espectacular: requiere patrullaje real, cámaras que funcionen, respuesta inmediata y visión preventiva.
Por eso el cartón pega tanto
El humor —cuando apunta a lo evidente— duele más.
Un espectacular perfecto, limpio, brillante, elegante, que declara que todo marcha bien.
Debajo, un asalto.
A un lado, un policía que solo confía en el anuncio.
Ese es el problema: las instituciones parecen creerle más a la propaganda que a la realidad.

Conclusión: Tlaxcala no se blinda con lonas
La seguridad se construye con:
- patrullaje real,
- respuesta inmediata,
- cámaras que sí funcionan,
- prevención comunitaria,
- políticas sostenidas, no solo anuncios.
- No con espectaculares de 20 mil pesos al mes.
La seguridad en Tlaxcala no se resuelve con publicidad: se resuelve con presencia, estrategia y voluntad.
Mientras eso no ocurra, el blindaje seguirá siendo de lona… y el miedo seguirá siendo de carne y hueso.
Fuentes consultadas
- “Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE) 2024 – Principales Resultados Tlaxcala”, INEGI.
- “Redujo Tlaxcala tasas de victimización e incidencia delictiva en 2023”, La Jornada de Oriente.
- “La percepción de inseguridad bajó en Tlaxcala capital 9.72%”, La Jornada de Oriente.
- “La perspectiva de inseguridad en Tlaxcala creció 7.9%”, Martín Rodríguez Hernández.











